Libros de Cabecera

El ADN del emprendedor

Mar Galtés
Aventuras de emprendedores

Nota del editor: Nos complace ofrecer un extracto del libro Aventuras de emprendedores escrito por Mar Galtés y publicado por Libros de Cabecera.

Cuentan que Edison hizo más de 1000 intentos antes de inventar la bombilla: aprendió más de 1000 maneras de cómo no tenía que hacerla.

«Todo el mundo te dice que en época de crisis hay que ser emprendedor… pero en este discurso falta una pieza. Mucha gente fracasa a la primera, no siempre se acierta. Si queremos inculcar el espíritu emprendedor, también debemos decir que si te equivocas no pasa nada, y que de las experiencias que no salen bien también se aprende». Con esta filosofía, un grupo de ingenieros promueven desde 2009 los Fiasco Awards, para premiar los mejores proyectos tecnológicos que no hayan tenido éxito.

Con una convocatoria a nivel internacional, explorando las posibilidades de la plataforma web interactiva, los propios organizadores de Fiasco Awards se merecieron el primer premio cuando, en la edición de 2010, propusieron como ganador al iPad, ¡y ganó! Consideraban al iPad de Apple como el mejor invento tecnológico que no tendría éxito en el mercado… el mismo iPad que en pocos meses revolucionó el mundo de las tabletas, de las pantallas de acceso a internet, con cifras de ventas estratosféricas en todo el mundo.

Este ejemplo lo que ilustra —aparte de la poca visión que tuvieron en su momento los Fiasco Awards—, es lo fácil que es acertar en las predicciones a posteriori. O lo fácil que es decir que otro se ha equivocado, cuando ya se ha equivocado. Para emprender, las predicciones se hacen a futuro. Ese es el riesgo de emprender, lo más difícil, pero también lo más gratificante.

«El emprendedor es optimista por naturaleza», dijo un empresario consolidado. Si hubiera un ADN del emprendedor, este diría que es optimista y tenaz, y puede que hiperactivo, y con buenas dotes de líder y seguridad en sí mismo. Quizás incluso un poco inconsciente. Hombre o mujer, joven o senior, con formación universitaria o con experiencia vivida. No obstante, me atrevería a decir que algo que seguro tienen en común los emprendedores que he conocido a lo largo de los años, es la voluntad de ser dueños de sus propias decisiones. De las correctas y de las equivocadas. Son personas que no quieren dejarse arrastrar río abajo, a merced de la corriente. Son los que prefieren remar, observando el entorno, decidiendo por dónde pasar, cuándo y dónde parar, e ir contracorriente si hace falta. Los que, en definitiva, quieren ser dueños de su propia vida, y lo materializan en su propia empresa. Por eso decimos que ser emprendedor es una actitud, y que se puede ser emprendedor trabajando para otro, o incluso en el tiempo libre, en las vacaciones. Pero eso ya sería para otro libro…

La mayoría de los emprendedores —con alguna excepción que confirma la regla—, no se hacen emprendedores para ser famosos y tener la visibilidad de una profesión de moda. Es más bien al contrario: le ponen tanto esfuerzo, tanta energía, se dejan tanto la piel en su proyecto, que eso es lo que hace que sus historias valgan la pena y tengan repercusión social. Y que salgan en este libro.

Ya existen otros libros en los que buscar las claves, las herramientas para montar una empresa. Y como quien más sabe de algo es quien está sobre el terreno, quién mejor que los emprendedores para dar ejemplos de emprendimiento. Y será acorde con los tiempos: tweeteando algunas de las mejores ideas de estos emprendedores que hemos conocido —aunque con una licencia: permitirnos más de 140 caracteres cuando haga falta—:

Pere Gallés:
«Mi ambición no es económica. Mi ambición es la satisfacción personal de seguir adelante».

Josep Terradellas:
«Es muy importante saber hasta dónde puede llegar cada uno; pensar que eres muy bueno te pierde».

Josep Maria Lloreda:
«Si cada miembro del equipo está contento, si siente que su opinión cuenta, que no se bloquean los valores personales..., ¿me fastidiarás o me apoyarás? Esa es mi forma de ver el negocio».

Eudald Domènech:
«Al final, la perseverancia suele tener premio».

Antonio González Barros:
«Una empresa no es un fin en sí; es un vehículo para hacer felices a las personas».

Carlos Barrabés:
«Soy un convencido de la suerte. Es un tema de posicionamiento. Sin ser un optimista patológico, creo que la suerte tiene que ver con el ecosistema que te montes».

Carlos Blanco:
«Hasta ahora no he inventado nada que no haya inventado otro antes que yo en otro país. Hay que desmitificar el valor de las ideas: la clave no es la idea, sino cómo la ejecutas, el equipo, los socios».

Javier Pérez-Tenessa:
«Lo mejor o peor no es la industria en sí, sino que hay empresas buenas y otras malas».

Lucas Carné y José Manuel Villanueva:
«Puedes ser un buen conductor, pero debes escoger un buen coche. Y aun así, estando en un buen sector, hemos estado un par de veces a punto de morir en el intento».

Dídac Lee:
«Desde aquí se pueden crear proyectos innovadores, igual que Pau Gasol juega y gana en la NBA».

Marc Bonavia:
«No necesitamos al capital riesgo para crecer: ellos solo ofrecen gasolina, y lo que necesitamos son motores que tiren del carro, otros emprendedores como nosotros en los mercados a los que vamos».

André Vanyi-Robin:
«A los chavales hay que hablarles de los fracasos y de qué harán para superarlos».

Giuseppe Flores d’Arcais:
«El mercado de software es competitivo y super global: no hay otra elección que crecer muy rápido. Si quieres caminar tranquilo, no hagas software».

Pau Garcia-Milà:
«El mayor problema es la actitud de la gente. Vemos al emprendedor como a un pícaro, y si triunfa, como a un explotador».

Ezequiel Navarro:
«Hay que tener cuidado: la empresa tiene un traje, y con el crecimiento las costuras se pueden romper».

Xavier Berneda:
«No es el pez grande el que se come al pequeño: sino que el pez pequeño es más rápido que el grande. En un mundo tan globalizado, el futuro es la personalización».

Santiago Sabatés:
«Si quieres hacer negocios en un país y, aún más, si les vas a vender cosas que tienen que ver con la manera de vivir, debes saber cómo se organizan socialmente, cómo hacen negocios».

Maite Barrera:
«La suerte se pega en el sudor».

Cristian Rovira:
«Hay que aprender a hacer; hacer; enseñar a hacer; hacer hacer; y dejar hacer».

Joaquim Badrinas:
«La empresa familiar es la mejor manera de transmitir valores. De mi padre aprendí a aguantar. Sobre todo a los socios. Muchas veces me pelearía con ellos, pero los beneficios que aporta una asociación siempre son mejores. No es fácil, pero hay que aguantar».

Xavier Verdaguer:
«Hay gente que dice que mejor no mezclar negocios y amistad, pero yo pienso al revés: en la empresa te lo tienes que pasar bien, es un juego. Cuando emprendes siempre ganas: si te va bien, creas valor y empleo, y si no, habrás aprendido mucho».

Daniel Jordà:
«Somos artesanos, pero lo que vendemos no es la tradición, sino la audacia».

Hermanos Bermejo:
«Un día nos planteamos: tenemos muy pocos clientes jóvenes, pero ¿tenemos algo que ofrecerles? Carecíamos de producto diferente, creativo, transgresor».

Guillermo Bosch:
«No soy partidario de las franquicias, se pierde el control de la esencia».

Joan Tarrida:
«¿Me veo así siete años más? Quizás ha llegado el momento de tener un negocio propio».

Alexander Ruckensteiner:
«Nuestra clave es vender un producto muy tonto de forma muy seria, con excelencia profesional».

Pilar Almagro:
«Cuando diriges un grupo, lo único que tienes que hacer es crear las condiciones para que la gente esté tranquila y crezca. Normalmente una forma de destacar es pisando a los demás; pero para destacar por ti mismo necesitas contar con gente mejor que tú y eso da miedo».

Albert G. Zamora:
«Creo que debemos recuperar el espíritu emprendedor para nuestros hijos».

Alfons Hidalgo:
«Todos debemos tener la oportunidad de cometer errores. Pero si tienes una idea y le pones toda tu energía, es complicado fracasar».

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Acerca del libro

Aventuras de emprendedores

Aventuras de emprendedores

Mar Galtés

Mar Galtés, periodista de La Vanguardia, entre­vis­ta a 57 em­pren­dedores de pres­ti­gio y nos muestra su parte más humana, anécdotas y datos más rele­van­tes de su trayectoria empresarial.

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Acerca del autor

Mar Galtés

Mar Galtés

Mar Galtés (Esplugues de Llobregat, 1973) está buscando siempre las historias que hay detrás de las empresas y los emprendedores. Licenciada en Ciencias de la Información por la Universitat Autònoma de Barcelona, es redactora de la sección de Economía de La Vanguardia, y sigue con especial interés las nuevas tendencias de consumo, las implicaciones de la tecnología en la sociedad y en la empresa, y la innovación.

Es coautora, junto a la empresaria Esther Casademont, de El Timo de la Superwoman (2010), una mezcla de novela de humor y testimonio periodístico sobre las dificultades que tienen las mujeres para desarrollar una carrera profesional sin abandonar la vida familiar. Mar está casada y tiene dos hijos.

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