Libros de Cabecera

El proceso creativo

Justo Hidalgo
Idea, Producto y Negocio

Nota del editor: Nos complace ofrecer un extracto del libro Idea, Producto y Negocio escrito por Justo Hidalgo y publicado por Libros de Cabecera.

Arquímedes y su momento Eureka; Newton y la manzana cayendo al suelo junto a él, con toda la teoría gravitacional, de paso. Una vez más, son cuentos preciosos y atractivos. Pero lo cierto es que las ideas no aparecen por sí solas. Recientes investigaciones sugieren muchas experiencias como estas dos míticas, donde hay, de hecho, un momento eureka, pero tras incontables horas de trabajo previo. Tomemos por ejemplo a Albert Einstein, conocido por diferentes descubrimientos asombrosos, especialmente la fórmula de equivalencia de masa y energía, E=mc. Lo que ocurre es que Einstein no descubrió esta ecuación, que era conocida antes de su artículo de 1905. Eran las matemáticas necesarias para probar esta fórmula las que no se habían desarrollado todavía. Pero, aun así, no fue hasta que Max von Laue, en 1911, corrigió algunos errores matemáticos del propio Einstein, cuando se cerró una prueba correcta y definitiva. Esto no debe restar ningún valor a lo que consiguió Einstein, sino que nos muestra que el concepto de epifanía no es suficiente para resolver problemas.

De acuerdo con varios investigadores, el proceso creativo no se restringe a esa epifanía, sino que se divide en cinco etapas.

  1. La fase de preparación: estadio donde el dominio del conocimiento se estudia y comprende por completo. Este dominio puede ser puramente académico o de otras áreas como los deportes, el baile o la actuación.
  2. La fase de incubación: viene tras un trabajo exitoso de preparación y de acuerdo con las investigaciones mencionadas anteriormente. Muchos inventores, artistas y creadores están de acuerdo en que es bueno dejar que el cerebro trabaje por su cuenta mientras nos relajamos o trabajamos en otros proyectos.
  3. La fase de intimidad: algunos investigadores añaden esta etapa, donde el problema, no solo el dominio del conocimiento, se comprende perfectamente y se ha realizado algún trabajo de resolución.
  4. La fase de perspicacia o iluminación: este es el estadio más conocido, y el que se relaciona con la idea de genio. Pero las investigaciones recientes eliminan la posibilidad de procesos creativos donde solo existe esta etapa y abrigan la posibilidad de que en lugar de un único momento eureka, haya muchos conjuntos de pequeñas iluminaciones. Puede que algunos de estos pequeños hitos no sean entendidos como grandes logros por la persona que está trabajando en el problema, pero son críticas para llegar a la solución deseada.
  5. La fase de verificación: no suele ser parte ya del proceso creativo, pero validar y verificar que lo que se le ha ocurrido al inventor o creador es realmente una solución al problema original, lleva la mayor parte del tiempo del proyecto. En escenarios comerciales, este es el momento en que se empiezan a aplicar rutinas de posicionamiento, segmentación y demás técnicas de mercadotecnia. Sea como fuese, y como se suele decir, el proceso creativo implica un 1% de inspiración y un 99% de perspiración. Ese 99% procede, casi en su totalidad, de la fase de verificación. Con respecto al proceso creativo y debido a que se centra en describir exactamente cómo se resuelve el problema de manera completa, esta es la fase en la que se pueden llegar a crear patrones de procesos creativos específicos.

Comprender que la creatividad no proviene de un único momento de iluminación potencia la necesidad de configurar un equipo de trabajo que crea en el talento, pero no como la manera exclusiva de alcanzar ideas innovadoras.

Empecemos por tanto a aprovechar el proceso creativo para encontrar aquellos problemas que merecen la pena ser resueltos. Para ello, introduciremos una técnica muy conocida, pero a la que le vamos a dar la vuelta: la tormenta de ideas.

Comprensión del dominio de conocimiento

No es buen comienzo el no tener conocimiento en profundidad del área de negocio o de la vida donde pretendemos innovar. Aunque veremos cómo en diversas metodologías y técnicas se busca contar con equipos multidisciplinares, el objetivo no es que estas personas tengan grandes ideas, sino que sus comentarios puedan ser aprovechados, o polinizados, por expertos del dominio. Sin estos expertos, esas ideas podrían ser disparatadas, o quizá alguna buena idea y de aplicación práctica se pasaría por alto al no ser el equipo capaz de discernir lo que importa y lo que no, lo que es o no posible, en ese dominio concreto. También es posible que personas no expertas en un dominio lo vayan adquiriendo incrementalmente mientras ejecutan su idea. Como veremos, este es el trasfondo del movimiento Lean Startup.

Cada dominio de conocimiento tiene sus propias reglas de aprendizaje. Puede requerir expertos en la materia con años de investigación en campos como la neurociencia o la ingeniería civil, o personas con mucha experiencia en la calle, como en productos relacionados con consumidores generalistas, que entiendan el potencial de adopción de servicios concretos. Es este uno de los casos en los que no debemos confundir la intuición de una persona experimentada, con la elección al azar.

De cualquier manera, en muchos casos contar con el conocimiento de un experto no es suficiente y se requiere un análisis de mercado donde se estudie el estado del arte de productos o servicios relacionados. Incluso aunque provengamos de ese sector, este ejercicio permite disponer de una visión más amplia que la que posiblemente tenga un profesional que trabaje en una empresa concreta, con unos productos o servicios concretos y unos clientes concretos. Una plantilla básica se muestra a continuación:

  • Mercado, sector específico al que se refiere el estudio.
  • Descripción general del mercado, sector. ¿Es un mercado global? ¿Son mercados locales? ¿Aplica la misma legislación en todas partes? ¿Hay monopolios u oligopolios? Etc.
  • Punto de vista de mercado: situación actual, situación futura esperada, relación entre participantes (usuarios, intermediarios, proveedores, etc.), hábitos de consumo, últimas noticias, etc.
  • Competidores: aunque todavía no sabemos exactamente el problema a resolver, sí conocemos el área en el que reside. Por tanto, desde el principio podemos dibujar un mapa de competidores, que posteriormente se podrá revisar y detallar.
  • Punto de vista tecnológico: empresas que proveen servicios tecnológicos a la industria, sector. Tamaño. Tipos de tecnologías.
  • Factores críticos: localización, inversión mínima, rigidez de las relaciones entre participantes, etc.

Con esta plantilla podemos empezar a investigar los elementos básicos. No nos agobiemos, al principio, pues encontrar información relevante puede requerir mucho tiempo y en muchas industrias no existe un único repositorio de información fiable. Por ejemplo, en el mundo editorial no existen números realmente fiables sobre los libros físicos y electrónicos vendidos, aunque algunas asociaciones realizan encuestas frecuentes para, al menos, tener una idea aproximada.

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Acerca del libro

Idea, Producto y Negocio

Idea, Producto y Negocio

Justo Hidalgo

Manual dedicado a los emprendedores de productos y servicios digitales para llevar su proyecto a buen puerto, desde la idea a la comercialización

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Acerca del autor

Justo  Hidalgo

Justo Hidalgo

Justo Hidalgo (Madrid, 1974) es Ingeniero en Informática por la Universidad Autónoma de Madrid y Doctor en Informática en el área de Ciencia de Datos por la Universidad de A Coruña.

Es socio fundador y CEO de 24symbols, un servicio internacional de suscripción de libros electrónicos en la nube. Anteriormente fue Vicepresidente de Gestión de Producto y Consultoría en Denodo Technologies, en sus oficinas de Madrid y Palo Alto, California.

Justo, además de dirigir su empresa, es profesor de Estrategia de Producto, Innovación y Lean Analytics en posgrados y cursos para ejecutivos. Asimismo, es consultor de estrategia de producto para empresas y mentor de startups. Participa como ponente en eventos internacionales relacionados con el mundo editorial digital y las startups y escribe artículos de investigación sobre integración de datos, emprendimiento y tecnologías en la educación.

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